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Proyectos

Ejercicio Incompleto















El grupo de danza La Pecera Elástica, con motivo de la clausura de "Versiones Incompletas", el 18 de abril de 2009, en el espacio del Hervidero, realiza un evento de improvisación corporal y audiovisual inspirado en las instalaciones. Durante unos treinta minutos interactuan manipulando las piezas y jugando con las imágenes en un ejercicio articulado en torno al movimiento espontáneo y la palabra.

Versiones Incompletas en El Hervidero Espacio Líquido

Exposición de las Versiones Incompletas en el espacio "El Hervidero" Galería Espacio Líquido de Gijón entre el 12 de marzo y el 18 de abril de 2009. Se muestran la obras: "Reescribiendo historias colectivas", "Dialogo interior", "Metamorfosis del mensaje", "Renombrando lo nombrado" y una pieza audiovisual creada para la propuesta, llamada "La imagen incompleta".

"La imagen incompleta" toma imágenes del publico mientras este accede por la escalera que lleva al espacio expositivo y las proyecta, en tiempo real, sobre una pantalla visible desde cualquier lugar de la sala, excepto desde la propia escalera. Aleatoriamente, y de manera insopechada, se insertan en la proyección imágenes grabadas con anterioridad en el mismo lugar, propiciando un juego espacio-temporal que genera cierta extrañeza, al no poder discernir con claridad si lo que se ve en la pantalla es el suceso que ocurre en el presente, lo acontecido en el pasado o la imágen que está por venir.

Renombrando lo nombrado from gonzalezmacias on Vimeo.



Metamorfosis del mensaje from gonzalezmacias on Vimeo.



Reescribiendo historias colectivas from gonzalezmacias on Vimeo.

Faro de miradas










"Faro de miradas" es una propuesta de arte público para el proyecto “El tránsito de la imagen. El espectador prestado” enmarcada dentro del 46 Festival Internacional de Cine de Gijón celebrado del 20 al 29 de noviembre de 2008.

La pieza está ubicada en Paseo de Begoña de Gijón, poniéndose en funcionamiento entre las 18:30 horas y las 22:30 horas, durante los días que dura el Festival. Está estructurada en dos partes diferenciadas; un cajón provisto de mirilla situado en el espacio público del paseo y una zona de proyección que pone en valor uno de los antiguos quioscos de Begoña.

El discurso de la obra se materializa en un juego de miradas y su relación con los espacios público y privado. Propone una reflexión sobre las otras formas de mirar presentes en la sociedad actual; la mirada de la video-vigilancia (que remite a los mecanismos de control) y la mirada del voyeur (donde están presentes los modelos de exhibición).

Coexisten en la instalación un ojo virtual, el ojo proyectado, que ocupa el lugar metafórico del ojo que todo lo ve (el Gran Hermano de Orwell) pero que es, por otra parte, el ojo del voyeur que se hace público; un ojo real: el del individuo que, dirigiendo su mirada hacia el espacio privado para ser el "gran observador", se transforma en observado.

El espectador que entra en este juego se ve obligado a ejercer de público, a la vez que representa un papel. Por un lado, su mirada participa del espectáculo de la contemplación donde el espacio público y social son los actores principales y por otro, su mirada se hace pública para ser observada por los otros. Este tipo de relaciones de la sociedad del espectáculo son las mismas que definió Guy Debord: la apropiación de lo que miramos y de la pertenencia a quien nos mira.

Finalmente, la pieza remite al símbolo visual distintivo del Festival de Cine: el ojo.

"Faro de miradas" cuenta con una subvención por parte de la Fundación de Cultura del Ayuntamiento de Gijón y la inestimable colaboración de Pilar y Chema Casado, David Dalmazzo, Vicente González, TakeAway Media y Artefacto Producciones.

Versiones Incompletas

La Materialización de la Comunicación

Siempre hay algo resbaladizo e inasible relacionado con la comunicación humana. Nuestras palabras parecen siempre desvanecerse, y el tiempo siempre se encarga de que incluso nuestras manifestaciones más contundentes serán olvidadas. La escritura es una herramienta que se ha inventado el ser humano para intentar combatir esta caída al abismo. A través de diversos lenguajes –visuales o textuales– intentamos retar lo efímero de la existencia humana y conservar para el futuro nuestras palabras.

En Versiones Incompletas, el artista Jose Luis González Macías intenta materializar el acto comunicativo, hacerlo más tangible, para encontrarse paradójicamente con su inevitable destrucción. Combina artefactos contemporáneos –video proyectores y ordenadores– con otros más obsoletos, como puede ser un megáfono o una antigua máquina de escribir. Mezcla además nuevas tecnologías con elementos naturales. El resultado es un sugerente grupo de instalaciones que siempre vuelven a lo mismo: la identidad y el lenguaje, o dicho de otra forma, la imposibilidad de aprehendernos a nosotros mismos a través del lenguaje.

En Metamorfosis del Mensaje, nuestras palabras proyectadas quedan destruidas cuando chocan con la pantalla. Visualizamos nuestras palabras, pero solo en el momento de su destrucción. Reescribiendo huellas colectivas subraya este desmoronamiento del lenguaje: a medida que escribimos sobre una máquina de escribir, la hoja queda triturada. Estas obras funcionan como un verdadero vanitas barroco, recordándonos que todo intento de dejar nuestra huella está abocado al más rotundo fracaso.

La instalación Diálogo Interior nos invita a conocernos a nosotros mismos a través de nuestro reflejo. Cuando miramos el interior de un balde metálico lleno de agua no nos encontramos con nuestro rostro, sino con nuestras espaldas. Una cámara nos observa desde fuera y proyecta desde el interior de la peana que levanta el balde metálico la parte trasera de nuestra cabeza. Al final, vuelve el espejismo del lenguaje. Tanto imagen como palabra nos acaban siempre por introducir en un laberinto comunicativo en el que cada vez parecemos alejarnos más de nosotros mismos.

En esta investigación, la naturaleza parece esconder una sabiduría que trasciende las limitaciones de la comunicación humana. Intervención sobre discursos ancestrales es un bosque invertido que nos habla al tocarlo. Si el Romanticismo quiso escaparse de la tecnología industrial, aquí la tecnología dialoga directamente con la naturaleza y la utiliza como interfaz. Es la pieza más táctil de todas las presentes en Versiones Incompletas, y la única que no utiliza la imagen para comunicar, gesto que me parece significativo. Quizás con Intervención sobre discursos ancestrales podemos comenzar a aceptar que nuestras palabras, por mucho que intentemos materializarlas, están destinadas a unirse a un bosque colectivo de susurros anónimos.

Daniel Canogar, enero 2008.

Reescribiendo historias colectivas







(Versiones incompletas)
(2007)


Instalación interactiva.
Máquina de escribir.
Destructora.
Papel continuo.

Metamorfosis del mensaje





(Versiones incompletas)
(2007)

Colaboración programación software:
David Dalmazzo.

Instalación interactiva.
Altavoz metálico.
Ordenador y proyector.
Software: Processing y Max/MSP

Diálogo interior




2007
(Versiones Incompletas)


Instalación interactiva.
Balde metálico.
Agua.
Ordenador, proyector y cámara.
Software: Isadora.

Intervención sobre discursos ancestrales





2007
(Versiones Incompletas)

Colaboración programación software:
David Dalmazzo.

Instalación interactiva.
Árboles.
Ordenador, sensores y auriculares.
Software: Max/MSP

S.A.706.





S.A.706.
(Versiones incompletas)
(2007)


Instalación interactiva.
Vídeo, audio y programación.
Ordenador y proyector.
Software: Isadora.



“Si en el espacio simbólico de la ciudad, el tiempo se acelera, las distancias se diluyen, el interfaz se generaliza, se precipita la inercia, lo sólido tiende a líquido, toda experiencia posible se transforma en espectáculo y éste toma forma de simulacro virtual, entonces, el espacio de representación es ocupado con narraciones fragmentadas, bucles visuales, sucesiones aleatorias, versiones incompletas que recuerdan que la figura del espectador forma parte de la obra”.


“S.A.706.” es el número de un antiguo vagón de tren situado en el Museo del Ferrocarril de Gijón donde se instaló esta pieza dentro del marco de la exposición “Con billete de ida y vuelta”.

El pasillo del vagón, lugar donde se desarrolla la acción, queda oculto para el espectador y sólo puede visualizarse a través de su representación en la pantalla (la propia proyección es la que tapa el espacio físico representado). Sobre la imagen del pasillo aparecen diversas escenas de películas cinematográficas relacionadas con los trenes que se mezclan, a intervalos irregulares, con imágenes de los espectadores que, capturadas a través de una cámara, son insertadas en tiempo real.

La obra indaga en las posibles historias sucedidas dentro del vagón cuando éste estaba en uso, situándolas en un contexto de ficción. La narración no se produce linealmente sino que se articula de forma fragmentada, con bucles aleatorios formados por distintas tramas de imagen y sonido. Las secuencias suceden y se combinan de tal forma que la totalidad de la escena nunca se repite.

El resultado remite al flashback y al flashforward cinematográfico, al alterar la continudad cronológica, conectando momentos diferentes que trasladan la acción desde el presente hacia el pasado o el futuro hipotético. Semeja a un movimiento de retrospección-anticipación constante sostenido por la presencia de la imagen del espectador que otorga unidad a la escena.

Para cerrar la obra (o complicarla), existe un libro en el vagón a disposición del público titulado “Versiones incompletas”. El manuscrito se inicia con un relato inacabado sucedido en el vagón un tren y pide al espectador que continúe escribiendo la historia dentro del propio libro.

Destejiendo la piel




2007


Acción de 30 minutos.
80 diapositivas quemadas.
Fotografías 150 x 100 cm.
Vídeo. 3’ 20” (loop).




El proyecto surge de pensar el cuerpo como contenedor de una identidad que puede ser formulada con imágenes, pero también del cuerpo como receptor, sujeto a una alteridad, transformado por las imágenes que percibe. La piel, elemento de frontera que separa el “yo” de lo “otro”, es la superficie visible a la que el “otro” dirige su mirada. La identidad puede ser representada a través de la textura de la piel, la huella dactilar es utilizada para reconocer las características que definen a un determinado sujeto y permiten su diferenciación ante el resto.


La trascendencia y el estatus que la imagen ha adquirido en la sociedad contemporánea han elevado las capacidades que tiene la iconografía para intervenir en el desarrollo de las conductas colectivas y las personalidades individuales. La imagen, entendida como fenómeno sociocultural, tiene la capacidad de adoctrinar, homogeneizar y globalizar. La saturación de imágenes provocada por la irrupción de los medios de comunicación, la industria cultural y la publicidad, acelera los procesos y los hace perceptibles. La imagen, como todo lo visible, está supeditada a la presencia de luz, pero cuando ésta es demasiado fuerte, tiende a producirse el efecto de ceguera.


Destejiendo la piel se genera mediante una acción en la que una serie de diapositivas, que registran la textura de la piel de diferentes personas, son expuestas a un exceso de luz (y de calor) mediante un proyector especial. La superficie del film fotográfico se quema rápidamente, modificando las características estéticas de la imagen. De esta forma surgen “heridas” sobre la textura de la piel registrada en la emulsión fotográfica, como metáfora de la agresión sufrida por el individuo sometido a un exceso de imágenes en la cotidianidad contemporánea. La acción se documenta mediante un vídeo que forma parte de la exposición y las la proyección de forma continua de las fotografías dañadas.

El proyecto Destejiendo la Piel pudo verse en el Ateneo Cultural El Albéitar de León en mayo de 2007. Una segunda parte que complementa el proyecto participó en Interactivos?07 del MediaLab Madrid. Centro Cultural Conde Duque.

FrActualidad





2006-...

Serie fotográfica.

FrActualidad es una palabra inventada que sugiere la intersección de dos vocablos: fractal; objeto o proceso cuya estructura se repite a diferentes escalas, y actualidad; entendida como el conjunto de sucesos representados por los mass-media.
El proyecto se inicia con una pregunta: ¿Cuanto puede durar el “instante decisivo” en la fotografía de la posmodernidad?

Henri Cartier-Bresson, al que puede considerarse precursor del reportaje fotográfico moderno, reconocía el “instante decisivo” como el momento donde los elementos de una escena se sitúan en su máxima tensión expresiva. El fotógrafo debía efectuar el disparo fotográfico en ese “instante” si quería dotar a la imagen de una mayor intensidad compositiva y de significado. Sobre este paradigma se ha construido una buena parte del archivo fotoperiodístico del siglo XX.

FrActualidad propone una reflexión sobre la vigencia y el significado del instante decisivo en la sociedad contemporánea, dando por válido que en la actualidad lo que acontece (o parece acontecer) es susceptible de no suceder en un momento o en un lugar determinado sino que el hecho ha podido ser virtualizado, ficcionado, simulado, informatizado y transmitido. FrActualidad se cuestiona si el proceso fotográfico, tomado como registro de las apariencias de lo visible, puede tornarse inverosímil cuando los parámetros espacio-temporales del acontecimiento varían como consecuencia de un proceso de mediatización.

La serie se articula a partir de la toma de fotografías de escenas televisivas mientras se emiten los informativos telediarios, aceptando que todo suceso contiene la posibilidad de representarse en la pantalla. La noticia, mediatizada y reproducida en el interfaz, ya no es el hecho en si, sino una recreación, donde los elementos son reordenados y manipulados; es decir dotados de la tensión expresiva propia del “instante decisivo”.

El proyecto resuelve que, durante las toma de fotografías a la televisión, el instante decisivo se corresponde con la totalidad del reportaje informativo, por lo que el tiempo de exposición del material fotográfico sensible es el mismo tiempo que la información permanece visible en la pantalla. El obturador de la cámara fotográfica se mantiene abierto mientras se emite la noticia, porque el instante decisivo se corresponde con la sucesión total de las imágenes que conforman el reportaje. Las fotografías resultantes “contienen” un acto fotográfico equivalente a la duración de la noticia registrada.

Toda esta argumentación obliga al espectador a replantear sus juicios sobre la analogía y la representación fotográfica en la sociedad contemporánea y permiten una reestructuración de la significación de los argumentos visuales utilizados habitualmente por los medios para transmitir la información.

El proyecto recibe una Beca de Artes Plásticas de la Junta de Castilla y León en 2008.

La ceguera inventada





2004-2006

Fotografía (diversos formatos),
vídeo e instalación.


El braille inscrito en la yema de los dedos. El código es parte del órgano. La percepción se hace huella y la huella tiene capacidad de sentir. La piel es el soporte del mensaje. Los párpados son ventanas que permiten interrumpir el canal de información que usa la luz. Los párpados como obturador que contiene la huella.

La vista, el medio más significativo que utilizamos para reconocer la realidad, se ha convertido en un sentido que, por explícito, nos insensibiliza. Puede afirmarse que de tanto ver ya no vemos nada. Esta negación de la mirada es producida por la avalancha de las imágenes que fabrica la sociedad del espectáculo (los mass-media, la cultura de masas, la religión, la política, etc). El exceso de visión conduce a una ceguera por saturación, por incapacidad de digerir la información mediática y por anulación del análisis crítico-reflexivo. En palabras de Serge Daney; “estamos ciegos en la hipervisibilidad del mundo”.

La ceguera inventada explora las relaciones entre el modelo de percepción visual privilegiado por la sociedad contemporánea y la formación de la identidad del sujeto. Para ello toma en cuenta los cambios surgidos en el momento que el individuo asume los paradigmas impuestos por la cultura de masas para establecer un modelo de percepción y experimentación sujeto a un patrón establecido. Las obras intentan establecer vínculos de carácter poético entre los conceptos: percepción-identidad-memoria, intentando cuestionar, desde esta perspectiva, los sistemas de representación de la realidad y los modos de transmisión de conocimiento donde predomina lo visible.

El proyecto se apoya en el desarrollo de uno textos que aparecen implícitos en las propias piezas, si bien son ilegibles para el espectador por encontrarse codificados mediante alfabeto braille (alfabeto utilizado por los ciegos para leer y escribir). En este sentido se desarrolla la paradoja: obras visuales imposibles de descifrar por el espectador vidente que también son imposibles de descifrar para el espectador ciego, ya que el braille de las piezas no puede ser tocado. Este proceso de codificación-descodificación implica el esfuerzo del espectador en la aproximación de la obra, ofreciendo cierta resistencia a la inmediatez de lo visible.

El resultado es una especie de mutación poética o metamorfosis corporal dependiente de un ficticio proceso adaptativo que, ante la saturación del ojo, desarrolla una optodermia (visión mediante el tacto) en la cual el propio órgano sensitivo es, a la vez, el código del mensaje.

La ceguera inventada es un proyecto de carácter multidisciplinar, compuesto por fotografías, vídeos e instalaciones. Tiene su inicio a finales del 2004, presentándose en una primera exposición en la Escuela de Arte de León durante mayo de 2005. Ese mismo año recibe una Beca VEGAP de la fundación Arte y Derecho. En febrero de 2006 dos obras son seleccionadas para participar en la I Bienal de Arte Contemporáneo ONCE celebrada en el Círculo de Bellas artes de Madrid.

Inopias







2003-2005

Fotografía 50 x 50 cm.


Inopias o “Catálogo incompleto de situaciones picnolépticas” es una serie de fotografías surgida a partir de la integración de dos procesos distintos: la fotografía digital y la fotografía estenopeica.

El fenómeno estenopeico, conocido desde la Grecia Antigua, se basa en la utilización de la cámara oscura. Consiste en una caja cerrada a la que se le practica un pequeño agujero (estenopo) por el que entra la luz. La escena visible que se encuentra frente al agujero forma una imagen en la parte de la caja enfrentada al estenopo. El material fotosensible (papel o película) se sitúa sobre esta parte para registrar la imagen. La fotografía estenopeica carece de sistemas ópticos y de controladores mecánicos. Muchas veces las cámaras son construidas por el propio fotógrafo, de forma artesanal, a partir de todo tipo de recipientes. Las imágenes estenopeicas están dotadas de unas cualidades estéticas diferentes a las de la fotografía tradicional (falta de nitidez, enorme profundidad de campo, movimiento como consecuencia de largos tiempos de exposición).

Inopias retoma la fotografía estenopeica para adaptarla a los nuevos procesos tecnológicos, construyendo una cámara estenopeica y sustituyendo el material fotosensible tradicional por un dispositivo digital.

El proyecto inicia su desarrollo aprovechando la aleatoriedad de los resultados, ya que no se puede controlar ni la exposición ni el encuadre, intentando potenciar las específicas características estéticas de las tomas, originadas por las particularidades del dispositivo digital (rayaduras, suciedad, ruidos, filtraciones de luz) y la pequeña distancia focal de la cámara (equivalente a un ojo de pez, pero sin las distorsiones propias de este tipo de objetivo). La obtención de imágenes atípicas y un tanto extrañas sugiere la posibilidad haber fotografiado hechos que nunca han tenido lugar, sucesos ausentes de los que nadie, ni el propio fotógrafo, se ha percatado. Surge entonces la idea de la creación de un archivo ficticio: el Catálogo incompleto de situaciones picnolépticas.

La picnolepsia, reconocida como ausencia frecuente, es un fenómeno que designa la falta de conciencia de lo que ocurre ante los ojos. Estas distracciones permanentes son comunes en la infancia donde el niño juega distante en un mundo privado ante la mirada del adulto. Pero las ausencias pueden extrapolarse hacia otros territorios como argumenta Paul Virilio al referirse a la experiencia fílmica del mago Méliès: “Los azares tecnológicos habían recreado las circunstancias desincronizantes de la crisis picnoléptica”.

Inopias es un proyecto que recibe la Beca de fotografía del Instituto Leonés de Cultura en 2003. Ha sido expuesto en 2005 en la Casa de la Cultura de Ponferrada, durante marzo de 2006 en el Ateneo Cultural el Albéitar y en Agosto de ese mismo año en el Centro Cultural “La Casona” de San Feliz del Torío.

El grito



2001-2002

Fotografía 50 x 50 cm.



El grito ha sido una manifestación explorada reiteradamente por la creación plástica y la industria cultural durante todo el siglo XX. Varias de estas aportaciones son retomadas para plantear un proyecto de experimentación formal a modo de fotografía expresionista. Se trata de una serie de imágenes que reflejan un mismo instante, el momento de emisión de un grito formulado por un individuo en la oscuridad. La escena se reconstruye una y otra vez, captada desde diferentes perspectivas y definida por distintos encuadres.


La significación del gesto (angustia, dolor, sufrimiento...) se contrapone a la falta de nitidez y enfoque de las imágenes, circunstancia que diluye la capacidad dramática y remite a la universalidad del sentimiento al no concretar los rasgos del sujeto.


El carácter experimental de las fotografías se expresa mediante una técnica digital de tres disparos consecutivos (uno para cada frecuencia del espectro RGB) sobre la misma toma. La manipulación posterior consisten en la alteración del orden de los canales de color y su posterior transformación en fotografía monocroma.


Esta serie se ha expuesto en el Café Express de León en 2002.

Los objetos cotidianos



1999-2001
Fotografía (diversos formatos)


La serie “Los objetos cotidianos” toma como referencia la línea de la poesía visual ya experimentada por otros creadores y se centra en la representación de relaciones formales y simbólicas entre el sujeto y el objeto.


En las imágenes, el cuerpo y los utensilios comunes aparecen descontextualizados y despojados de su aparente funcionalidad. Ambos se enfrentan en un mismo espacio con el objetivo de generar realidades distintas a las que normalmente se someten. A partir de esta yuxtaposición, los elementos trascienden su fisicalidad y construyen el discurso poético, recurriendo a veces a las figuras retóricas. La metáfora, la antítesis o la analogía están presentes en algunas de las obras de “Los objetos
cotidianos”.


Las fotografías intentan revelar la extrañeza de lo común y cercano, muchas veces invisible a la mirada acostumbrada, para mostrar la dimensión surrealista que adquieren los objetos y el cuerpo que tomamos por habituales, situados en un contexto ajeno. Se caracterizan por la austeridad de la iluminación natural y la disposición cuidada de los elementos en la escena.


Las obras de esta serie se han expuesto en muestras colectivas en lugares como la Sala Provincia del Edificio Fierro de la Diputación de León, la Galería CentroArte y la Casa de la Cultura de Ponferrada. La serie fue adquirida por el Instituto Leonés de Cultura.

Intro:gramas





1997-1998
Gráfica digital 50 x 70 cm.

Intro:gramas es una serie de imágenes digitales ordenadas a partir de la exploración de la identidad personal, como si fuese un ejercicio de introspección. Recurre a la fragmentación corporal en la búsqueda de una identificación de los rasgos que son propios, que va desde lo físico a lo psicológico.

El escaner es utilizado a modo de cámara fotográfica para captar las imágenes. El proceso de digitalización directa consigue unas especificidades estéticas que resaltan las superficies y texturas corporales. El tratamiento de las imágenes mediante software manipula sus cualidades añadiendo elementos que reinterpretan la función de las imágenes.

La superficie del cuerpo se transforma en un lugar habitado por objetos orgánicos, huellas, signos gráficos y palabras que le otorgan un carácter simbólico. La significación de cada extremidad cambia a medida que se adhieren nuevas prótesis, que gracias a las capacidades de la tecnología digital, están exentas de suturas.

La serie se ha expuesto en diferentes muestras individuales y colectivas en León, Ponferrada y La Coruña. Fue adquirida por el Instuituto Leonés de Cultura.